Después de varias tendencias pasadas donde el oversize y las prendas gigantes fueron la regla, el invierno trajo un giro polémico. Las siluetas más marcadas volvieron a la calle y esta prenda en particular se convirtió en el blanco de todas las miradas: la campera militar o napoleónica.

Este año, el truco estuvo en bajarle la solemnidad a un clásico que usamos en todas las estaciones del año. La moda dejó de lado el paño pesado o el terciopelo y adoptó al denim como su nueva base, transformando un abrigo formal en una pieza mega urbana y pensada exclusivamente para el día a día.

¿Cómo se construye esta prenda?

Lo creativo de la campera está en los detalles de su moldería y silueta, que imita los uniformes históricos pero con un calce adaptado a la vida rutinaria.
Los puntos clave que definen la tendencia son:

  • Los botones únicos: las hileras dobles de botones metálicos (en dorado, plata o bronce gastado) están al frente y funcionan como el accesorio principal y distintivo de la chaqueta.
  • Hombros y cuellos marcados: las hombreras sutiles y los cuellos altos tipo Mao arman la silueta y te levantan cualquier look básico en un segundo.
  • Los colores: aunque el jean clásico no falla, la tendencia pisa fuerte con colores como el negro lavado, gris gastado y verde oliva, una paleta neutra pero con mucha variación.

¿Cómo se usa esta tendencia?
Lo ideal es buscar el contraste. Para quienes conocen el street style, el secreto de esta campera está en no sobrecargar el outfit. Al ser una prenda rígida y compacta, la clave para que funcione en la calle es buscar el equilibrio de volúmenes.
Hoy se usa combinada con pantalones más sueltos, como los sastreros wide leg o pantalones de eco-cuero anchos, rompiendo con la estructura de la parte de arriba. Sumarle un sweater liso de cuello alto abajo es una buena idea para lograr un outfit cómodo, abrigado y con un toque especial de diseño.

Los locales del centro ya la tienen en sus vidrierías, ¿qué esperas para conseguir la tuya?