Personal de Parques y Paseos evalúa cada ejemplar, aplica un protocolo detallado y le brinda un tratamiento particular en busca de un mejor lugar donde puedan crecer.

La Municipalidad lleva adelante un minucioso operativo para concretar el trasplante de ceibos espinosos (palos borrachos) ubicados en un sector de La Florida, en el que no lograron un desarrollo ideal, hacia el Bosque de los Constituyentes. El traslado desde un espacio con cemento hacia el bosque permitirá mejorar las condiciones en las que se encuentran dichos ejemplares, además de avanzar con la reparación estructural del conducto Piaggio inicialmente y con el resto de las intervenciones previstas para el proyecto de Costa Norte.

Las tareas se realizan en período invernal, ya que es el momento recomendado para efectuar trasplantes de árboles. Durante estos meses, los ejemplares atraviesan el denominado reposo vegetativo, una etapa en la que reducen al mínimo su actividad fisiológica, disminuyen su demanda de agua y toleran mejor este tipo de movimientos. Esto favorece la recuperación del sistema radicular y aumenta significativamente las posibilidades de adaptación en el nuevo sitio. Por el contrario, efectuar este tipo de intervenciones durante los meses cálidos incrementa el riesgo de pérdida de los ejemplares.

“Vimos que estos ejemplares necesitaban estar en un lugar con mejores condiciones, como las que podemos encontrar en el bosque. Los árboles son todos especie de palo borracho, el 20% estaba en malas condiciones, y el 80% restante estaba en situaciones regulares, ni siquiera buenas. Las condiciones no eran óptimas, así como lo identificaron los ingenieros, y cualquiera que más o menos conozca podía ver y darse cuenta”, explicó el secretario de Ambiente y Espacio Público, Luciano Marelli.

El funcionario precisó que las tareas se realiza con el acompañamiento de ingenieros agrónomos, “con técnicas muy cuidadosas y protocolos muy específicos para el cuidado de los árboles”. Y agregó: “Ya tenemos la gran mayoría trasplantados. Son ejemplares que no habían logrado desarrollarse con normalidad porque el contexto que tenían, la base y el entorno de adoquines, de cemento, no le permitía desarrollarse”.

“Ahora los traemos al bosque, que es un lugar donde van a estar muy cuidados”, resaltó Marelli y mencionó que todos los ejemplares están individualmente identificados: “Tenemos un relevamiento de más de 400 fotos de antes de retirarlos y lo vamos a seguir relevando. Están identificados para hacerles el seguimiento”.

Además del seguimiento técnico que realiza el municipio, el proceso cuenta con un monitoreo del Consejo Consultivo del Río. Representantes de organizaciones de la sociedad civil vinculadas a la protección del ambiente y del arbolado urbano acompañan el desarrollo de las tareas y, en el ámbito de ese organismo, se conformó una comisión de seguimiento de la obra que supervisa la evolución del operativo y el cumplimiento de las distintas etapas previstas.

Cómo es el proceso

Antes del inicio del operativo, cada uno de los árboles fue identificado, numerado y registrado para posibilitar un seguimiento individual durante todo el proceso de traslado y adaptación.

El procedimiento comienza con la evaluación individual de cada ejemplar y, cuando resulta necesario, la realización de podas de adecuación para reducir el estrés. Luego se prepara cuidadosamente cada árbol para su extracción, conservando el bloque de tierra que protege sus raíces y procurando mantener la mayor cantidad posible del sistema radicular. De esta manera, se minimiza el impacto del traslado y se favorece su adaptación al nuevo emplazamiento.

En el Bosque de los Constituyentes el terreno fue preparado previamente para recibir los ejemplares. Cada árbol es implantado respetando la profundidad y la orientación que tenía en su lugar de origen, incorporando sustratos adecuados para favorecer el desarrollo de las raíces y colocando tutores que brindan estabilidad mientras completa su proceso de fijación al suelo.

“En el Bosque ya están acondicionados los pozos de plantación, que van a tener el doble del diámetro del pan de tierra o masa raíces. El árbol se va a colocar ahí, se van a colocar los tutores, se le va a agregar el sustrato en derredor de la raíz donde se van a expandir las nuevas raíces. Es tierra de mejor calidad, es tierra negra, con compost y abonos orgánicos. Esa mezcla va a favorecer el desarrollo de las raíces”, señaló el subdirector General de Parques y Paseos, Carlos Vannucci.

Es así que además de preservar estos ejemplares, el trasplante permitirá mejorar las condiciones en las que se desarrollan. Gran parte de los árboles se encuentran actualmente emplazados en cazuelas de hormigón que restringen el crecimiento de sus raíces y condicionan su desarrollo. En ese sentido, el relevamiento llevado adelante previamente demostró un desarrollo muy lento por parte de dichos ejemplares. En el Bosque de los Constituyentes dispondrán de mayor superficie de suelo y de un entorno más adecuado para alcanzar el porte característico de la especie.

El operativo no concluye con la plantación. Cada uno de los ejemplares continuará bajo seguimiento técnico permanente, con controles de riego, humedad del suelo, estabilidad, estado sanitario y evolución de su adaptación. De este modo, será posible monitorear individualmente la respuesta de cada árbol y acompañar su desarrollo en el nuevo emplazamiento.

“Le vamos a hacer un seguimiento por muchos meses para ver los signos vitales, como está tutorado para evitar que se vuelquen o los vientos lo empujen hacia un costado o hacia el otro, y, por supuesto, evaluamos la necesidad de riesgo”, remarcó Vannucci, y cerró: “Es un lugar nuevo, mejor, y sin el estrés de la ciudad, porque van a estar en el medio del bosque”.