El presidente norteamericano recibió en Miami a 12 mandatarios latinoamericanos alineados con la Casa Blanca
En una inédita cumbre en esta ciudad que reunió a 12 líderes latinoamericanos aliados de Estados Unidos, entre ellos Javier Milei, el presidente Donald Trump anunció la creación de una nueva “coalición militar” para combatir a los carteles del narcotráfico en la región, una alianza de seguridad con la que la Casa Blanca busca reforzar su renovada estrategia hacia el hemisferio occidental.
El líder republicano calificó la cumbre bautizada “Escudo de las Américas” -que se desarrolla en el Trump National Doral Miami, un resort con campo de golf propiedad del magnate- como un “día histórico” y afirmó que la alianza servirá para “erradicar los carteles criminales que asolan” la región.
“Durante décadas, los líderes de esta región han permitido que grandes extensiones de territorio en el hemisferio occidental caigan bajo control directo de las pandillas transnacionales, que se apoderaron de áreas de sus países. No vamos a permitir que eso suceda. Los ayudaremos a enfrentar a los carteles sanguinarios que imponen su voluntad mediante el asesinato, la tortura, la extorsión, el narcotráfico, el soborno y el terror”, afirmó Trump.
Atentamente lo escuchaban altos funcionarios de su gabinete y los líderes invitados, entre ellos Milei, acompañado en la sala por el canciller Pablo Quirno.
“La única forma de derrotar a estos enemigos es desatando el poder de nuestros ejércitos. Tenemos que usar nuestro ejército. Ustedes tienen que usar el suyo”, añadió el mandatario norteamericano, en un discurso de unos 40 minutos. Luego, Trump firmó una proclamación a la que adhirieron con su firma el resto de los líderes presentes. Milei se paró justo detrás del presidente norteamericano.
Según detalló Trump, la iniciativa busca utilizar fuerza militar para desmantelar las redes criminales que operan en la región. “El corazón de nuestro acuerdo es un compromiso de usar fuerza militar letal para destruir los siniestros carteles y redes terroristas de una vez por todas”, aseguró, en un discurso en el que hizo referencias a Irán, Venezuela, Cuba y México. “Eso es, una coalición anticartel”, reforzó.
Al iniciar la presentación de los líderes, Trump hizo una referencia a Milei (el primero por orden alfabético de los países participantes). “A algunos los acabo de conocer, pero la mayoría son amigos, a muchos de los cuales apoyo, y aceptaron ese apoyo y finalmente obtuvieron una gran victoria”, dijo el líder republicano, mirando al líder libertario y en referencia a las elecciones legislativas de octubre pasado. “Perdía un par de puntos y subió como un cohete”, añadió Trump; el Presidente sonrió.
Además del líder libertario, participan en la cumbre en Doral los presidentes de Bolivia, Rodrigo Paz; de Costa Rica, Rodrigo Chavez; de Ecuador, Daniel Noboa; de El Salvador, Nayib Bukele; de República Dominicana, Luis Abinader; de Honduras, Nasry Asfura; de Guyana, Irfaan Ali; de Panamá, José Raúl Mulino; de Paraguay, Santiago Peña; y la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar.
También es de la partida el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien asumirá el próximo miércoles en un acto que contará con la presencia del jefe de la Casa Rosada.
El Presidente -que junto a su comitiva había llegado anoche a Miami y se alojó en el Trump National Doral Miami– comenzó a escuchar el discurso del republicano sin auriculares para la traducción, pero minutos después se los puso con ayuda de Quirno. Antes, Milei había posado con los pulgares en alto junto a Trump, su principal aliado internacional. Una nueva imagen con la que ratifica su alianza incondicional con el líder republicano.

Trump estuvo acompañado por varios de los principales funcionarios del gabinete. Entre otros, el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Guerra, Pete Hegseth; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer; el secretario de Comercio, Howard Lutnick; el secretario de Energía, Chris Wright, y la enviada especial para el “Escudo de las Américas”, Kristi Noem, desplazada el jueves pasado del Departamento de Seguridad Nacional.
Tanto Milei como Quirno intercambiaron saludos y diálogos con los funcionarios norteamericanos en la previa del discurso de Trump.
El denominado “Escudo de las Américas” también le sirve a la administración Trump para reforzar su activo rol en la región con países que considera “aliados y amigos” y robustecer un contrapeso al avance de China en los últimos años.

“Algunos de ustedes están realmente en peligro, pero estamos trabajando para hacer lo que sea necesario. ¿Quieren que usemos un misil? Son extremadamente precisos, directo al salón de la casa [de los narcos]. Y pondremos fin a ese integrante del cartel”, dijo Trump.
Además de Quirno, el líder libertario está acompañado en Miami por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Será una visita exprés a la ciudad del sur del estado de Florida, desde donde la comitiva partirá esta noche a Nueva York para participar de un evento destinado a captar inversiones. Allí se sumarán otros funcionarios del Gobierno.
Milei y su comitiva ocuparon habitaciones en la villa Gary Player, nombrada en homenaje al emblemático exgolfista sudafricano. El Trump National Doral Miami quedó en las últimas horas convertido en una fortaleza, con controles estrictos y seguridad reforzada por agentes del servicio secreto y la policía.
Trump también se alojó anoche en su propiedad en Doral, donde llegó pasadas las 21.30 (hora local). Lo hizo acompañado de toda su comitiva.
La Casa Blanca informó que luego del discurso de Trump en la cumbre, habría encuentros bilaterales de las delegaciones. A las 12.30, Rubio y Noem encabezarán un almuerzo de trabajo. No participaría Trump, que tiene previsto viajar a Dover, Delaware, para un evento oficial. Más tarde, el secretario de Estado ofrecerá una recepción a los mandatarios.
La cumbre convocada por Trump se da en el marco de la renovada estrategia de la administración republicana hacia América Latina, a la que considera de una importancia central para sus intereses. La recepción del presidente norteamericano a líderes aliados ideológicamente le servirá para reforzar esa visión, y apunta a consolidar un contrapeso al constante avance de China en la región durante los últimos años.
El Gobierno tiene en Estados Unidos a su principal aliado internacional, un vínculo político, económico-financiero y estratégico que también se apalanca en la sintonía personal entre Trump y Milei.
Lógicamente, no fueron invitados a la partida tres de los principales países de América Latina (Brasil, México y Colombia), cuyos presidentes –Luiz Inacio Lula da Silva, Claudia Sheinbaum y Gustavo Petro, respectivamente- no son cercanos ideológicamente a Trump.
El encuentro en el Trump National Doral Miami se produce además en plena escalada bélica en Medio Oriente tras la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel -el otro gran aliado internacional de la Casa Rosada- contra el régimen de Irán, la estrategia de presión máxima de la Casa Blanca sobre Cuba y la nueva relación con el chavismo en Venezuela luego de la captura de Nicolás Maduro, el 3 de enero pasado, en un sorprendente operativo norteamericano.
La cumbre del “Escudo de las Américas” se produce solo dos días después de un encuentro militar -también en Miami- que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, convocó para 15 países aliados de la región, entre ellos la Argentina, que envió al ministro de Defensa, Carlos Presti.
Allí, Hegseth reafirmó que la llamada “Doctrina Donroe” de la administración republicana (la enmienda Trump a la Doctrina Monroe de política exterior, de 1823) justifica ataques militares a narcotraficantes en América Latina y urgió a los representantes militares y de seguridad invitados que deben “ir a la ofensiva contra los narcoterroristas”.
La agenda de Milei
Tras la cumbre en Doral, Milei y su comitiva parten el sábado por la noche hacia Nueva York, donde se enfocarán en la “Argentina Week”, un encuentro de inversores, banqueros, CEO, empresarios de sectores estratégicos y funcionarios en el que el Gobierno hizo una fuerte apuesta. Comenzará el lunes y se extenderá hasta el jueves, y se desarrollará en el nuevo edificio del JP Morgan, en la sede del Bank of America y en el consulado argentino.
Antes, el domingo por la mañana, Milei tiene previsto visitar la tumba del Rebe Lubavitch, actividad reservada que suele hacer cuando viaja a Nueva York. El lunes, a las 13 (hora local), disertará en la Universidad Yeshiva, y por la noche participará de la gala anual J100 de The Algemeiner, un diario basado en Nueva York que agasajará a personalidades que “influyen positivamente en la vida judía”.
El martes por la mañana, ya en el marco de la “Argentina Week”, Milei mantendrá un breve encuentro con el CEO de JP Morgan, Jamie Dimon, y luego dará un discurso en el que inaugurará formalmente el evento.
Organizada por la embajada argentina en Washington, que lidera Alec Oxenford, el JP Morgan, el Bank Of America y Kaszek, la “Argentina Week” combinará paneles estratégicos con side events y múltiples reuniones privadas simultáneas, orientadas a generar vínculos y oportunidades de negocio en la Argentina.
Tras su discurso, Milei partirá hacia Santiago de Chile para participar el miércoles de la jura de Kast como nuevo presidente. Por la tarde emprenderá el regreso a Buenos Aires tras su gira de seis días.


