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Octubre 23, 2019

Cocca sigue buscando una línea de juego definida para Central

Octubre 08, 2019 0

El equipo de Arroyito busca una identidad que le permita para salir del pantano del descenso.

La producción de Central en la presente Superliga es irregular. Pasaron nueve fechas y sólo pudo obtener dos triunfos cuando se encendió el semáforo de la temporada. Luego encadenó siete empates consecutivos. Eso lo obligó a extender su estadía en la zona de descenso, pese al invicto que ostenta.

Aunque hay un patrón que sigue generando incertidumbre. Y es que el equipo continúa sin tener una línea de juego definida. No se percibe cuál es la verdadera génesis de esta versión moldeada exclusivamente por Diego Cocca. El entrenador, nobleza obliga, fue tan real como sincero cuando definió al modelo auriazul para encarar la exigente temporada.

"Primero hay que correr, luego meter y después jugar", dijo con convicción en reiteradas ocasiones. Pero hasta el momento intercala con altibajos la intensidad física con la enjundia a la hora de recuperar la pelota cuando la tiene el rival. Mientras tanto, las jornadas continúan archivándose y los de Arroyito no logran dejar esa estela futbolística que todos esperan.

Al canalla le cuesta hacer pie en cada partido. Tuvo dos buenas actuaciones en un tercio del campeonato: ante Patronato y Racing. Luego mutó en la alteración futbolera por más que haya acopiado algunos puntos gordos en el amanecer de la campaña.

Desde el exterior se percibe que el entrenador todavía no logra poner a punto a la máquina. Sobre todo en el neurálgico punto del mediocampo, pese a tener dos hombres bien aceitados como Fabián Rinaudo y Ciro Rius. El resto de los protagonistas muestran ciertos trastornos que ponen en jaque el sistema productivo.

Con Diego Zabala condenado al banco de suplentes por no adaptarse al callejón izquierdo cuando venía de sobresalir en Unión por la banda contraria, sumado a que ahora reubicó a Joaquín Pereyra por el carril izquierdo cuando su ADN marca que es volante interno o enganche, lo del DT es como un científico trabajando en un laboratorio. La diferencia es que Central se juega la vida fecha a fecha por el bajo promedio que acumula fruto de las últimas tres temporadas.

Rosario Central no tiene juego. Y eso está a la vista. Ya no se puede disimular semejante carencia. El único que puede aportarle claridad o intentar darle fútbol al equipo es un jugador que no está en los planes del técnico.

El experimentado volante Néstor Ortigoza está relegado, y no por la supuesta molestia física que lo privó de ir al banco ante Lanús, prácticamente desde que comenzó la pretemporada.

El 10 canalla sabe que día a día la debe remar bien desde atrás, pero no se resigna a irse del club en diciembre próximo sin tener la chance de mostrarse en cancha. Habrá que ver si puede hacerlo. Hasta el momento la realidad marca que no.

La próxima estación canalla es Vélez. Un equipo intenso y duro de roer, que tiene además algo que el elenco de Cocca no posee: juego y una identidad definida. No en vano uno pelea el torneo y el otro rasca la olla en pos de mantener la plaza en la élite nacional.

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