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Diciembre 06, 2019

Necesita un salto de calidad

Julio 15, 2019 0

En los dos amistosos formales de pretemporada, Central mostró poco poder en ofensiva. Cocca lo entendió de esa forma, aunque dijo que las 2 semanas que restan para iniciar la Superliga serán utilizadas para acentuar los movimientos "en el último cuarto de cancha".

Dos semanas exactas separan a Central del inicio de la Superliga (el lunes 29 en Tucumán, frente a Atlético) y ese es el tiempo que tendrá Diego Cocca para trabajar, puliendo los detalles finos de la puesta a punto, pero con un condimento específico: su equipo debe adquirir el vuelo futbolístico que hasta aquí no logró mostrar en los dos amistosos disputados. Es que tanto ante Olimpia como frente a Unión, Central mostró algunos atributos pero demostró que hay algunas materias que todavía están en pleno estudio. La principal respuesta que debe encontrar tiene que ver con la capacidad de desequilibrio del medio hacia adelante. Central intenta hoy ponerle cada vez más solidez a ese estructura defensiva, pero las habilidades en campo ajeno aún no están del todo establecidas.

   Cocca fue demasiado explícito en sus declaraciones cuando después del empate sin goles frente a Unión dijo dónde apuntar en la recta final de la preparación. “El último cuarto de cancha es lo más difícil y es en lo que vamos a hacer hincapié a partir de la semana que viene”, sentenció el entrenador canalla.

   Por el momento se torna complejo advertir hacia qué lugar apunta la partitura canalla a la hora de establecer diferencias con la pelota al pie cuando cruza la mitad de la cancha. Las bandas no otorgan las garantías necesarias ni marcan un camino claro.

   Con la pelota pasando de manera obligada por los pies del Colo Gil o Néstor Ortigoza (depende quién esté en cancha), el juego por naturaleza se hace más lento de lo habitual y es eso lo que obliga a que las asociaciones se establezcan. Ocurre que mientras no haya velocidad los volantes externos llevan las de perder.

   Tanto lo de Ciro Rius como lo de Diego Zabala no es precisamente la velocidad, pero a un ritmo lento se les complica mucho más. Incluso, Zabala parece tener todas las fichas puestas para iniciar el campeonato por el carril izquierdo, un lugar en el que no está acostumbrado a jugar. Lo hizo algunas veces en su carrera, pero no en Unión, ya que ahí siempre transitó por la derecha. Cocca entiende eso y considera que es un jugador que le puede aportar juego y que su función primordial es asociarse con sus compañeros, pero que en la medida de lo posible pueda buscar espacios tirando la diagonal hacia el centro para quedar de frente al arco y así sacar ventaja de su “buen remate”, según palabras de Cocca. Lo poco que hoy Central está mostrando es por el centro, sector en el que el equipo queda a expensas de algún arresto individual de Maxi Lovera. Y esto no es antojadizo ni nada que se le parezca. En Paraguay, la única jugada de riesgo fue por un remate que sacó el formoseño desde afuera del área y frente a Unión las dos más picantes nacieron de sus pies. En ambas imprimiéndoles velocidad al arranque y sacándose marcadores de encima. En las dos lo que hizo fue abrir espacios con su corrida y habilitar a Rius por derecha para que el ex Defensa y Justicia pudiera enviar el centro. En el primero Riaño no llegó a empujarla dentro del área chica y en la segunda Zabala le dio débil de cabeza desde una posición inmejorable.

   A este Central le queda una pieza clave por amalgamar. Se trata de Sebastián Ribas, quien por estos días recién está conociendo a sus nuevos compañeros. Más allá de eso, las características del lungo delantero invita a que el equipo demuestre su mayor capacidad de desenvolvimiento por afuera para poder explotar su juego aéreo.

   A juzgar por lo visto en estos dos partidos preparatorios, lo de Central es muy similar a lo que se observó en el tramo final del semestre pasado, ya cuando Cocca tomó las riendas del equipo. Es cierto, aquella vez hubo un crecimiento o cuanto menos un paso de afianzamiento en poco tiempo. Pero el propio técnico siempre se encargó de resaltar que necesitaba de un trabajo a conciencia, sereno y sin el trajín de la competencia. Ni más ni menos que lo que tuvo en medio de este larguísimo receso. Por eso la necesidad del cuerpo técnico, dirigentes y hasta de los hinchas es de ver algo distinto. Es cierto, en el medio hubo (aún lo hay) un rearmado del equipo, con algunas bajas y otras tantas llegadas de refuerzos, que hace que afianzar una idea no resulte una tarea tan sencilla.

   ¿Central juega distinto a como lo hizo contra Boca, por la Supercopa Argentina, o como ante Libertad de Paraguay, por Copa Libertadores? Es difícil de establecer porque en aquel momento estaba en plena competencia, sabiendo incluso que en la primera jugó acompañado por los nervios clásicos de una final y en la restante con la soltura de no tener que jugarse el pellejo para continuar con vida en la copa (ya había quedado eliminado). Pero las mejorías de base no se vieron. Al menos las futbolísticas.

   Es que también está la parte física, a la que Cocca en el semestre anterior hizo también mucho hincapié, pero la reacción del equipo en ese punto se hará claramente visible cuando la pelota se eche a rodar de manera oficial. Lo que tiene que ver con el juego también rendirá examen a partir de Atlético Tucumán, pero los partidos preparatorios sirven para sacar conclusiones.

   Y si de conclusiones se trata, hoy quizá sea demasiado prematuro para dejarse llevar por las mismas, pero se insiste, la forma en la que se desenvolvió el equipo en estos pocos partidos de pretemporada no mostraron un comportamiento superador. Es importante que Cocca también lo haya entendido de esa manera y que haya sido él mismo quien dijera que las variantes en ofensiva son el punto en el que se hará foco en las dos semanas que restan. El tiempo parece poco. Lo importante es el diagnóstico que se hizo, pero más lo será la forma en la que se utilizarán esos pocos días para lograr que el equipo dé el salto de calidad que hasta aquí no dio.

Lo que dejó el amistoso ante Unión

+ Lovera, el más desequilibrante. Con sus intermitencias, Lovera es el jugador del que se puede esperar "algo distinto". Las dos chances que generó el canalla nacieron de sus pies. En ambas abriendo el juego para que Rius pudiera enviar el centro.

+Ledesma responde. El último año de Ledesma fue parejo y en estos partidos de pretemporada respondió de buena manera. La más clara del tatengue fue un mano a mano con Troyansky, en el que se impuso el arquero canalla.

-Poca capacidad de desborde. A excepción de las dos centros de Rius (ambas por un pase de Lovera), Central no jugó por afuera, sobre todo por el lado de Zabala, quien por izquierda tiende más a cerrarse.

-El punta, allá solo. Sin fluidez en el juego las chances de gol no abundaron, por lo cual tanto Riaño en el primer tiempo como Ribas en el segundo lo sufrieron. Ninguno tuvo la asistencia correcta y el equipo no pudo sacarles provecho.

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