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Septiembre 19, 2019

Hugo Galloni: "En inferiores los cambios continuos no ayudan"

Junio 10, 2019 0

El nuevo coordinador es optimista de cara al futuro y quiere modificar la metodología de trabajo, de la que dijo: "Los entrenamientos estaban muy marcados por el reloj".

Hace poco que estás en el rol de coordinador, ¿cómo lo estás llevando?

Muy bien, porque es el club que quiero, en el que me formé y me capacité. Estamos con la idea de aprovechar lo que uno cree que se hizo bien y por supuesto hacer las cosas que faltaron. Desde ese lado intentaremos dar lo mejor para Central.

¿Esperabas volver a este puesto? Es que en un momento te mandaron a Rosarina y estuviste a punto de tomar la coordinación de las infantiles que juegan en Campana.

Me tomó un poco por sorpresa porque pasó todo en muy poco tiempo. Estuve un par de años coordinando Rosarina, hasta que me llamaron para que hiciera lo mismo con las infantiles, pero terminé coordinando las inferiores. En el fútbol muchas veces aparecen situaciones repentinas que cambian el rumbo de las cosas.

¿Pusiste algún tipo de condicionamiento para asumir esta función?

Sí, claro. Para este nuevo rol quise que quedara muy en claro lo que iba a hacer. Tuvimos un tiempo con algo de incertidumbre hasta que se decidiera qué iba a pasar con la primera y reserva, pero ahora que tengo el manejo de las inferiores quiero que todo se adapte a lo que pienso que está bien.

¿Cómo es manejar divisiones inferiores?

Acá en Central el trabajo está dividido en áreas: física, futbolística, metodológica, médica. Se maneja un poco de esa forma y en ese sentido estamos ordenados porque hay buenos recursos humanos. Por ejemplo, dentro del área médica está la psicológica, de sociales y demás. Todo eso contribuye a la formación de los chicos, pero ahora hay que tratar de producir jugadores que lleguen bien formados a primera división utilizando todos esos recursos humanos.

¿Cómo están las inferiores de Central?

Creo que están bien. Obvio que hay cosas para mejorar, pero me parece que todos los cambios que hubo con los técnicos de primera, incluso de reserva, no fueron buenos porque muchos cambios en poco tiempo no les dan tiempo a los chicos para formarse. Por ahí un pibe que estaba en cuarta pasaba a la primera y de allí a la reserva. Eso casi siempre hace que los chicos se confundan.

La pregunta tiene que ver porque después de la última gran camada de jugadores al club le costó afianzar chicos en primera.

Esos chicos que terminaron jugando en primera tenían un trabajo de tres años. Por ejemplo, desde el primer momento que llegó Russo me habló para que armáramos una especie de reserva, estando en la B, haciendo amistosos con equipos fuertes de Buenos Aires, pero mientras tanto los sábados jugaban con su categoría. Con esos chicos se trabajó así y fue codo a codo con el técnico de primera. En el día a día el chico se fue formando con el jugador de primera y nunca se lo largó a jugar hasta que no estuviera preparado.

¿En este último tiempo hubo chicos a los que se los apuró un poco?

Me parece que algo de eso pasó porque hubo muchos cambios. Por ahí jugaban y al toque desaparecían. El equipo del Chacho andaba bien y eso les sirvió a muchos. Acá los formamos año a año, con distintos técnicos, pero el jugador se recibe cuando empieza a entrenar con la primera. No es lo mismo que te toque entrar a jugar un partido cuando casi no entrenaste con tus compañeros o cuando el equipo no está muy bien a que lo hagas de manera paulatina y con algo de roce.

Más allá del sostén que les tiene que dar el equipo de primera, ¿cuando pasan tantos años sin chicos que se puedan afianzar puede ser también porque las inferiores tienen poco para aportar?

Nosotros tenemos que ser autocríticos y sabemos que hay cosas que cambiar. Tenemos que lograr en el jugador una personalidad para que no le sea difícil adaptarse a primera. Si bien tiene mucho de táctica y técnica, el fútbol de hoy se gana por los pequeños detalles y cuando dejamos como obvios ciertos detalles, se complica. Hay chicos que están llegando con dudas para la marca, para los cierres, cosas específicas, y es lo que estamos inculcando desde que comenzamos.

Por ejemplo, no hace mucho Central salió campeón de la Copa Challenger y los resultados no se vieron reflejados en el aporte a la primera división.

Si lograste terminar primero es porque tuviste buenos jugadores que te ayudaron a llegar, pero creo que el resultado en inferiores no es fundamental, sino que cada chico sepa a la perfección los secretos del puesto en el que juega. Es eso lo que lo va a llevar a adaptarse mucho más rápido a la primera división.

Se va a cambiar la metodología de trabajo, porque en charlas con varios técnicos muchos cuestionaban que se les había sacado tiempo de trabajo en campo.

La idea es agregarle más tiempo en campo y ya hay muchos trabajos específicos que se empezaron a hacer. En defensa de lo que pasó debemos decir que hay poco espacio en ciudad deportiva, quedaron pocas canchas y queremos tenerlas bien, pero una de las cosas que hablé con el ingeniero es que me deje utilizar más tiempo las canchas para volver a tener lo que un técnico reclama, que es que el chico pueda estar más tiempo en cancha. Algunas cosas se mantienen pero otras ya se agregaron.

¿Son muchas las cosas a mejorar o es sólo cuestión de ajustar algunas clavijas?

Creo que hay que ajustar algunas cosas y darle mucha importancia a lo específico. Una de las órdenes que dimos es que los técnicos empiecen a hablar más con el jugador porque en esa falta de trabajo en campo los entrenamientos estaban muy marcados por el reloj. Ojo, en esas charlas apuntamos a que además de fútbol se hable de otras cosas para conocerlos más. Más allá del trabajo que pueda hacer un psicólogo es importante que el técnico también los conozca para que cuando haya que corregir cosas todo resulte más sencillo.

¿En lo táctico se trabaja con distintos esquemas o se prioriza una forma de juego?

Hay libertad para el manejo del técnico, pero no hay que dejar de priorizar unos jugadores sobre otros. Central históricamente sacó buenos marcadores de punta y volantes. La idea es priorizar la línea de cuatro pero por supuesto enseñar cómo se juega con tres en el fondo para que el jugador tenga variantes cuando llegue a primera. De todas formas, si están bien orientados, los jugadores se adaptan.

En los últimos años se trajeron muchos centrales. ¿Eso pasó por capricho de los técnicos o porque los chicos de inferiores no estaban preparados para asumir la responsabilidad de jugar en primera?

Lo más notorio fue con los marcadores centrales y uno no termina de entenderlo. Estoy convencido de que no es fácil jugar en Central y que cuando traés a un jugador tiene que estar capacitado. Don Angel (Zof) siempre decía que si un jugador pasó por River o Boca no va a tener problemas, pero si no, hay que estudiarlo bien. Cuando se trae un jugador tiene que ser destacado y que ayude a los chicos. Podés tener un equipo titular pero el plantel tenés que terminar de armarlo con pibes. Nos pasó con jóvenes como Yeimar, Alarcón, que no tenían la categoría de un Pinola, un Caruzzo, pero que tenían la capacidad de estar en un plantel profesional.

¿Qué tiene que tener un juvenil sabiendo que lo que le espera es la primera de Central?

No sólo tiene que estar bien formado técnicamente sino que tiene que tener una personalidad ganadora, saber que no es fácil jugar en el Gigante, que va a tener el apoyo de todos cuando es chico, pero que después va a tener que saber aguantar cuando las cosas andan mal. Por eso después de formarlo y de lograr que le guste ganar y le duela perder, necesita un período de adaptación con el plantel profesional.

¿Cuando tomaste este cargo hablaste con Maggiolo para saber cómo estaban las cosas en la estructura de AFA?

Había un diálogo, pero desde que se fue al plante profesional ya no.

En los últimos años Central tuvo varios coordinadores de inferiores. ¿Eso perjudica el trabajo?

Creo que los cambios continuos en inferiores no ayudan. La idea es que la estructura se mantenga y no haya tanta rotación y en Central hubo muchos cambios. Maggiolo mantuvo el lugar pero en el área fútbol hubo muchos cambios. Esos cambios no convienen porque el chico anualmente tiene que referenciar un cuerpo técnico, una misma figura. Además de entrenar estamos formando y a los chicos los formamos también como personas, por eso muchas veces hacés de padre.

Hace pocos días hubo cambio de técnicos. ¿Qué buscaron con esas variantes, que incluyeron a Lanzidei y Alejandro Fernández?

Lo que veía es que había mucha juventud en los entrenadores, que está bueno, pero creo que se dejó un poco de lado la experiencia, que también suma. Haciendo un mix podemos estar mejor. Además hubo consenso con los dirigentes para que los cambios sean con los recursos humanos que había en el club. La gente que se puso ahora está capacitada, con muchos años de trabajo, con buenos resultados y con jugadores que en su momento se potenciaron en primera.

¿Cómo funcionó la captación es los últimos años? ¿Tienen pensado hacer algún cambio en ese sentido?

Es uno de los temas en los que tenemos que avanzar. A mí me preocupa mucho más la zona de Rosario que la externa. Creo que esta zona es muy fuerte y en los últimos años dejamos ir muchos chicos de acá. Tenemos que obligarnos a que ningún chico de la ciudad deje de venir.

¿Hay hoy chicos capacitados física, técnica, futbolística y mentalmente para bancarse la primera en el corto tiempo?

Estamos en un proceso en el que hay que esperar un poco porque la etapa que vive Central es muy dura. Hay algunos chicos que demostraron cosas, pero va a ser un año duro, difícil, y mucho dependerá de los jugadores que los rodeen.

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