Tipos de café y formas de pedirlo para sumarte a un ritual de escala global.
El Día Internacional del Café se celebra el 1° de octubre desde hace un par de años. Se conmemora para reconocer la riqueza, la técnica y el esfuerzo de toda una cadena global que comienza en los cafetales y termina en la taza. Para sumarnos a este festejo, repasamos las diez preparaciones más solicitadas en los mostradores y sus características: proporciones, texturas y secretos para saber exactamente qué pedir según tus gustos. Además, podrás distinguir la variedad de granos y cuál es el mejor para tu paladar.
Los 10 tipos de café más pedidos y cómo diferenciarlos:
- Espresso (o café solo): La base de casi todas las preparaciones. Es un café corto (unos 30 ml) extraído rápidamente bajo presión, caracterizado por su capa superior de espuma y sabor intenso.
- Ristretto: Una versión aún más concentrada que el espresso. Utiliza la misma cantidad de molienda pero la mitad de agua, dando como resultado un sorbo corto, denso y de potencia máxima.
- Lungo (o largo): El opuesto al ristretto. La extracción de agua se prolonga más tiempo a través del café molido, obteniendo mayor volumen de infusión y un perfil más amargo y diluido.
- Cortado (o macchiato): Un espresso “manchado” con una pequeña cantidad de leche caliente para suavizar la acidez sin perder el protagonismo del café.
- Café con leche: Equilibrio clásico al 50 % de café y 50 % de leche caliente. Es más suave y dulce al paladar, pero conserva un buen aporte de cafeína.
- Latte macchiato: Servido habitualmente en vaso alto, destaca por sus capas: un fondo de café espresso (25 %), seguido de abundante leche caliente (50 %) y coronado por una generosa espuma de leche (25 %).
- Cappuccino: Elaborado a partes iguales de café espresso, leche vaporizada y espuma o crema de leche, rematado tradicionalmente con un toque de cacao o canela espolvoreado.
- Mocca: Una variante del café con leche pensada para los más golosos, enriquecida con sirope o polvo de chocolate.
- Café bombón: Sustituye la leche tradicional por leche condensada en la base, sobre la cual se vierte el espresso para crear un contraste visual bifásico sumamente dulce.
- Café irlandés: Cóctel caliente que combina una base de espresso doble, una
medida de whisky y una capa superior de nata o crema montada, equilibrando notas
dulces y alcohólicas.
¿Qué tenés que saber para pedir en una cafetería de
especialidad?
Si bien las formas en que consumimos café te va a cambiar totalmente la experiencia que
buscas tener, la variedad botánica y el origen del grano seleccionado también es un
componente importante que te van a preguntar en la mayoría de las cafeterías de
especialidad. ¿Cómo elegir bien? Eso va a depender completamente de tu gusto y
capacidad de adaptación a los sabores. Por eso, te dejamos una pequeña guía de los tipos
de granos que tenés que conocer:
Hay dos especies principales más consumidas en el mundo: Arábica (la sutileza y el
aroma): Representa cerca del 60 % de la producción mundial. Cultivado en altura, destaca
por su complejidad aromática, baja concentración de cafeína y notas florales o frutales con
acidez balanceada. Es el preferido del café de especialidad. Robusta (cuerpo y energía):
Cultivado en zonas bajas, es más resistente a plagas y aporta casi el doble de cafeína que
el arábica. De sabor más amargo, terroso y con cuerpo denso, resulta imprescindible para
generar una crema espesa en los espressos y en mezclas intensas.
Cuando te pregunten qué café queres, seguro te están preguntando por el origen del
mismo. Las siguientes suelen ser las opciones que se encuentran en todas las cafeterías: - Colombiano: Sus suelos volcánicos y cultivos de altura producen tazas sedosas y
balanceadas, con notas clásicas de caramelo, nueces y chocolate que agradan a
cualquier paladar. - De Brasil: Sus granos presentan menor acidez, gran consistencia y un perfil
achocolatado con frutos secos, ideal para soportar mezclas con leche y espressos
contundentes. - Etiopía: Destaca por su frescura cítrica y notas que evocan al jazmín o a los
arándanos, siendo la referencia predilecta de los paladares más curiosos. Más frutal.
La próxima vez que cruces la puerta de una cafetería de especialidad y te toque responder
frente al barista, ya no vas a tener que dudar. Conocer las diferencias entre un ristretto y un
lungo, o saber si buscás la acidez de un arábica o la contundencia de un grano brasileño,
transforma una simple rutina en una experiencia de calidad. Ahora vas a tener la posibilidad
de salir de lo seguro y aventurarte en el recorrido de la variedad de café.


