El Circo Rodas, conocido como el Circo del Mundo, debutó anoche en Rosario con una función especial que combinó el regreso de uno de los espectáculos itinerantes más grandes del país con un homenaje a figuras del arte y de la prensa local. La carpa se instaló en el predio del Hiper Carrefour de Circunvalación y abrió su temporada en la ciudad el jueves 10 de septiembre, a las 20h, luego de cinco años sin presentarse en Rosario.

La compañía llegó con una producción renovada, después de una temporada en Buenos Aires que convocó a cerca de 198 mil espectadores. El show apuesta a acrobacias de alto impacto, números aéreos, humor, magia 3D y el dúo de Globos de la Muerte, dos esferas de acero que funcionan en simultáneo, uno de los sellos actuales de la compañía.

La noche inaugural tuvo un condimento extra: la presencia de José “Pepe” Cibrián Campoy, referente del teatro musical argentino y padrino del Circo Rodas. El director, autor y productor —vigente a los 78 años y ligado al proyecto también por la coproducción de Drácula II Resurrección— asistió al debut y recibió un reconocimiento por su trayectoria y por el vínculo que mantiene con la compañía. Cibrián ya había acompañado estrenos anteriores del Rodas y en las últimas horas dialogó en medios locales sobre el circo, el oficio y la necesidad de “cumplir los deseos de otros” cuando el talento aparece.

También fueron distinguidos los periodistas rosarinos Juan Juncos y Sonia Marchesi, en reconocimiento a su colaboración a través de la prensa para la difusión del circo en la ciudad. Ambos son rostros habituales de la comunicación local: Junco, con décadas de radio, televisión y un estilo cercano al público rosarino; Marchesi, conductora y periodista de Telefe Rosario. El gesto de la compañía subrayó el rol de los medios de la ciudad en el regreso de un espectáculo pensado para toda la familia.El cierre de los reconocimientos estuvo reservado para Richard Massone, antiguo dueño del circo. Massone, mago e ilusionista rosarino con una extensa carrera internacional —especialmente al frente del Circo Tihany—, recibió una distinción que cerró el círculo entre la historia del Rodas y una figura nacida en la ciudad, vinculada de larga data al universo circense.Con más de cuatro décadas de vida —fue fundado en 1982 por Miguel Ángel Percudani y más tarde relanzado por Jorge Ribeiro Soares—, el Rodas se presenta hoy como un circo de gran escala, sin animales, con más de un centenar de personas en gira y una carpa de gran capacidad. En Rosario, las funciones continúan en Circunvalación, con entradas desde $9.000 y descuentos por compra anticipada.

La primera noche no fue solo el arranque de una temporada: fue también una declaración de afecto a la ciudad que vuelve a recibir la carpa, a quienes la hicieron visible desde los medios y a quienes, desde el escenario o desde la historia del propio circo, ayudaron a que Rodas siguiera siendo, para muchas familias, una noche de asombro.