Fue en el marco de las propuestas que buscan garantizar el acceso a la cultura de las personas que asisten a los albergues municipales. También culminó el tercer ciclo de lectura y escritura.
Este miércoles 1° de julio, la Municipalidad de Rosario, a través de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat, presentó el proyecto de instalación de bibliotecas en los refugios municipales, destinado a fomentar la lectura de las personas en situación de calle que transitan dichos espacios.
Durante la jornada, que tuvo lugar en el refugio Sudoeste, se llevó adelante la firma del convenio de cooperación entre el municipio, la Secretaría de Extensión Universitaria (UNR), la editorial de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y la Asociación del Centro Educativo Latinoamericano (ACEL), actores partícipes de la propuesta. También tuvo lugar el cierre de los talleres de lectura y escritura junto a los usuarios que asisten a los refugios Felipe Moré y Sudoeste, en las instalaciones de Bv. Avellaneda y Av. Uriburu.
En ocasión, el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni, hizo referencia al trabajo conjunto que hace posible la existencia del refugio Sudoeste: “Siempre me encanta venir a este lugar porque es una obra hermosa que comenzó en una charla con el Centro Educativo Latinoamericano y estamos pudiendo hacer lo que habíamos planificado, que sea un lugar de refugio, de encuentro y un lugar para crear comunidad”.
A su vez, el funcionario dirigió sus palabras a los asistentes de los refugios: “Sepan que en Rosario no los vamos a dejar solos y que hay gente que los quiere ayudar, como la Universidad Nacional de Rosario y el Centro Educativo Latinoamericano, que siempre acompañan las propuestas del municipio. Y sepan que estamos en este lugar para escucharlos”.
En tanto, el director de UNR Editora, Nicolás Manzi, agradeció la participación de la editorial, como parte del área de Extensión de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), en el proyecto: “Extensión es la parte de la universidad que se compromete con la comunidad. Porque la universidad no es solamente un lugar donde se forman los profesionales, es algo que está vivo y que nos pertenece a todos. Hay un compromiso con la comunidad, por eso tratamos de sacar a la universidad y llevarla al resto de la sociedad”.
Además, mencionó la importancia de contar con libros de autores locales en las bibliotecas de los refugios: “Estos son libros de muchas editoriales de Rosario con las que trabajamos, hacemos cosas juntos. Hay muchos textos que otros se tomaron el trabajo de escribir, a los cuales le podemos devolver nuestra vida también a través de la lectura”.
Por su parte, Martín Trainer, en representación del Centro Educativo Latinoamericano (CEL), habló acerca del surgimiento del proyecto: “La idea de hacer bibliotecas literarias en distintos lugares surgió de Nicolás Manzi en los programas de extensión de la universidad. Entonces, por el trabajo en común que hacemos aquí, como en otros proyectos, nos acercamos a la Municipalidad de Rosario, donde con claridad, responsabilidad y generosidad, nos escucharon. Así empezó a rodar esta idea, de un modo sencillo, con esta primera serie de bibliotecas austeras, para que puedan estar en los distintos refugios”.
Seguidamente, agregó: “No solamente se trata de que en los refugios se encuentre un lugar para dormir tranquilos, sino que también a través de los libros puedan encontrar un hogar. Por eso, gratitud para cada uno de ustedes por esto que estamos construyendo juntos en esta extensión, que implica algo más que una coincidencia, es tratar de encontrarnos como humanidad”.
La propuesta consiste en la colocación de estructuras de soporte para libros (entre otros) obtenidos a través de donaciones de editoriales rosarinas, con el objetivo de incentivar lectores entre aquellos que pernoctan en los albergues. A esto se suma la realización de una oferta programática de talleres de lectura y alfabetización, propuestos por la Secretaría de Cultura y Educación del municipio.
La culminación de un ciclo
A su vez, durante el encuentro de este miércoles con usuarios que acuden a los refugios Sudoeste y Felipe Moré, tuvo lugar la culminación del 3° ciclo de lectura y escritura en el marco del Plan Ciudadano de Lectura ‘Rosario Lee’ del municipio, con el propósito de garantizar el acceso a la cultura y a la palabra escrita como derecho fundamental, con especial atención a poblaciones en situación de vulnerabilidad.
En la oportunidad, estuvieron presentes los 20 participantes de los talleres que a lo largo del último mes se desarrollaron en dicho ámbito, así como en el Refugio Felipe Moré (Felipe Moré 929). Se trató de una dinámica centrada en la lectoescritura, cuyo eje temático fue la literatura futbolera, a cargo del tallerista y escritor Damián Andreoli. El objetivo fue generar un lugar de encuentro, escucha y creación, donde la palabra (propia y ajena) y la ‘pelota’ fueron el hilo conductor de las diferentes experiencias compartidas.
Propuestas culturales en los refugios municipales
Bibliotecas
El proyecto de instalación de bibliotecas en los alojamientos municipales es una iniciativa impulsada por la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat, en conjunto con la Secretaría de Extensión Universitaria (UNR), la Editora de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y la Asociación del Centro Educativo Latinoamericano (ACEL); que tiene como propósito incentivar la lectura en las personas que concurren a los refugios municipales. Esta propuesta se enmarca en la idea que entiende a la lectura como una herramienta valiosa para la incorporación de saberes, la constitución de capital simbólico, el intercambio de visiones y la circulación de la palabra. Así como, para la adquisición de nuevas formas de expresar vivencias y de lograr estabilidad emocional.
De este modo, se concibe así a la lectura como un proceso capaz de romper representaciones sociales y culturales, que pone a todas las personas en un plano de igualdad al momento de acceder al derecho profundamente trascendental que es tener un libro entre las manos.
Esta iniciativa surge luego del proyecto de articulación durante 2025 entre la Municipalidad de Rosario, la Editora de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y el Centro Educativo Latinoamericano con motivo del Tricentenario de Rosario. El cual consistió en la edición en castellano de una reliquia histórica como el libro Rosario de Eliza J. McCartney Clemens, maestra cofundadora del Centro Educativo Latinoamericano, que recopila apreciaciones acerca de la fisonomía y las costumbres de la ciudad en la época de 1880, cuando fue originalmente publicado.
Ciclos de lectura y escritura
Los ciclos de lectura y escritura en los refugios y centros de día dependientes del municipio son una propuesta desarrollada por la Subsecretaría de Abordajes Integrales -perteneciente a la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat-, suscitada por el interés genuino que demuestran los asistentes de los alojamientos municipales por el material literario disponible.
Estos talleres están pensados como espacios donde aquellas personas atravesadas por situaciones de alta vulnerabilidad puedan expresar sus vivencias, emociones y deseos a través de la literatura y la escritura. Más aún, contemplando que frecuentemente se encuentran al margen de los circuitos culturales y educativos.
En este contexto, se entiende que la lectura y la escritura, comprendidas como prácticas sociales y simbólicas, pasan a constituirse en herramientas poderosas para la reconstrucción del lazo social, la expresión de la subjetividad y el fortalecimiento de la autoestima de las personas que transitan y/o permanecen en la vía pública.
De este modo, enmarcados en los lineamientos del Plan Cuidar, los ciclos de talleres forman parte de las propuestas de abordaje integral, multidisciplinar e interagencial que se desarrollan desde la Municipalidad de Rosario para abordar las necesidades de las personas en situación de calle, que va más allá de garantizar un techo durante la temporada invernal.
Esta propuesta se alinea a criterios fundamentales que apuntan al cuidado y al acceso de derechos básicos de las personas que transitan y/o permanecen en situación de calle, tales como techo seguro, nocturnidad segura, salud integral, seguridad alimentaria, identidad, acceso a la Justicia, derechos previsionales, recuperación y fortalecimiento de vínculos familiares; y, también, la posibilidad de lograr el cumplimiento de trayectorias pedagógicas, culturales, recreativas, deportivas, productivas y laborales.
En definitiva, todo proceso en el que interviene el Estado municipal tiene como objetivo brindar los recursos que permitan dotar de soberanía a los sujetos. En este marco, la pretensión en el proceso de intervención con personas en situación de calle es restituir herramientas materiales y simbólicas que les permitan lograr una autonomía plena o bien una autonomía asistida.


