El batacazo del seleccionado en su debut frente a España despertó el interés internacional por su cultura culinaria
Cabo Verde ha dado el primer batacazo del Mundial 2026 con el empate sin goles frente a España, una de las selecciones favoritas. Este resultado inesperado ha situado al país insular africano en el centro de la atención global y ha despertado la curiosidad sobre la cachupa, su plato nacional más representativo.
La cachupa es el guiso nacional de Cabo Verde, compuesto principalmente de maíz nixtamalizado, alubias, verduras y carnes o pescados, según los recursos disponibles. Este plato destaca tanto por su valor simbólico como por su sabor y suele prepararse en dos versiones: la festiva, con más carnes y embutidos (“cachupa rica”), y la modesta, con pescado o menos proteína (“cachupa pobre”).
Con 600.000 habitantes, Cabo Verde figura entre los países más pequeños y menos poblados que han disputado la Copa del Mundo. Ubicado en el Atlántico, frente a Senegal, el archipiélago de diez islas volcánicas ha forjado una selección competitiva tras años de desarrollo futbolístico. Su sorprendente actuación contra España en su debut en la Copa del Mundo ha impulsado el interés por distintos aspectos de la cultura caboverdiana, incluyendo su gastronomía.
Gastronomía caboverdiana en el foco mundial
El pescado y el marisco están presentes de manera constante en la dieta de la población. La pesca es una de las actividades económicas más importantes del país; del Atlántico se obtienen atún, dorada, salmonete, percebes, calamares, pulpo, cigala, mejillones, gambas y el característico “búzio”, un molusco apreciado por su textura. La langosta real a la parrilla, aderezada con mantequilla de ajo, sobresale entre los productos más solicitados en los restaurantes y puestos callejeros, donde la frescura está garantizada.
Además, ingredientes como el maíz, el arroz y los frijoles constituyen la base de muchas recetas tradicionales, reflejando el legado africano y portugués. El “xerém”, una papilla de harina de maíz cocida con caldos de pescado, marisco o carne y mezclada con verduras, es un ejemplo emblemático de este mestizaje culinario. La presencia de aceite de oliva, pan de harina de trigo y vino muestra la herencia portuguesa que todavía se mantiene en la alimentación diaria.
Así es la cachupa, el guiso festivo de Cabo Verde
La cachupa combina maíz blanco nixtamalizado, tomate, calabaza, judías —alubias rojas y garrofón—, plátano macho, mandioca, col verde, cebolla, ajo y laurel. La receta se enriquece con tocino y embutidos portugueses como chouriço, linguiça ahumada y morcela. El caldo de pollo y el prolongado tiempo de cocción permiten a los almidones del maíz y la mandioca espesar la salsa, logrando una textura cremosa y reconfortante.
En la “cachupa rica” se incorporan más carnes, como pollo o costilla de cerdo. La “cachupa pobre”, en cambio, se prepara con pescado o con menos carnes, siguiendo una tradición adaptada a los recursos familiares. Además, las sobras del guiso suelen freírse al día siguiente con ajo y cebolla para transformarse en “cachupa refogada”, ejemplificando el aprovechamiento en la cocina local.
“La cachupa contiene su historia condensada en cada cucharada”. Este plato es un resultado directo del mestizaje cultural derivado de la convivencia entre la herencia africana, el pasado colonial portugués y la integración de ingredientes suramericanos. Así, la gastronomía de Cabo Verde se ha consolidado como un reflejo de su trayectoria histórica y social.
Recetas y sabores que definen a Cabo Verde
El recetario caboverdiano incluye otras especialidades en las que convergen productos del mar y de la tierra. Existe la “feijoada”, de origen brasileño, elaborada con judías pintas, carne de cerdo, verduras y especias, así como la “bafa de capado”, pierna o costilla de cerdo castrado marinada y cocida lentamente. El “xerém” y los “pastéis de milho” —empanadillas de atún hechas con harina de maíz— son habituales en mercados y reuniones familiares.
En el terreno de los dulces, las frutas tropicales como papaya, mango, coco y guayaba —favorecidas por la cercanía con Senegal— se emplean en postres como el dulce de papaya, de coco, de jobo o la “gobaiada”, pasta a base de pulpa de guayaba. Destacan también el pudín de queso, el pudín de leche y el flan de café, que completan la experiencia culinaria del archipiélago.
Hoy, mientras el país celebra su debut en el Mundial, la cachupa actúa como símbolo de la memoria y la diversidad de Cabo Verde. Cada versión de este guiso, ya sea festiva o cotidiana, pone en valor una identidad construida sobre la mezcla de culturas y la capacidad de adaptación.
CACHUPA: Ingredientes principales
Base de granos y legumbres:
- 500 g de maíz blanco seco (preferiblemente nixtamalizado o machacado)
- 200 g de alubias (puedes mezclar blancas, negras y pintas)
Carnes y pescados (al gusto):
- 300 g de carne de cerdo y/o ternera (cortada en cubos)
- 1 pieza de tocino o panceta
- Chorizo ahumado tipo criollo o longaniza (cortado en rodajas)
- Opcional: Pollo y/o pescado fresco (como atún)
Vegetales y aromáticos:
- 1 cebolla grande picada
- 2 a 3 dientes de ajo picados
- 1 a 2 tomates picados
- 1 hoja de laurel
- Vegetales de raíz: 1 trozo de mandioca (yuca), 1 batata (camote) y 1 plátano macho
- 1/2 repollo cortado en trozos
- 1 calabaza pequeña (o zapallo)
- Aceite de oliva, sal y pimienta negra al gusto
Paso a paso para cocinarla
- Remojo previo: La noche anterior, coloca el maíz y las alubias en recipientes separados con abundante agua para que se hidraten.
- Hervir los granos: Escurre el maíz y las alubias. Colócalos en una olla grande con agua limpia, la hoja de laurel y un poco de sal. Cocina a fuego medio-bajo hasta que estén tiernos (el maíz suele tardar bastante). Reserva.
- El sofrito y las carnes: En una olla grande y profunda, calienta un buen chorro de aceite de oliva. Sofríe la cebolla, el ajo y el tomate hasta que estén dorados. Añade las carnes cortadas en cubos y el chorizo. Deja que se sellen y tomen color.
- Integrar ingredientes: Agrega el maíz y las alubias cocidas junto con su caldo. Añade agua adicional si es necesario para cubrir todo.
- Añadir los vegetales: Incorpora la mandioca, la batata y el plátano macho pelados y cortados en trozos medianos. Cocina por unos 15 minutos.
- Vegetales de hoja: Agrega el repollo y la calabaza. Sazona con sal y pimienta al gusto. Deja cocinar a fuego lento hasta que todos los vegetales estén tiernos y el caldo espese, adquiriendo una textura cremosa.
- Reposo y servir: Retira del fuego y deja reposar unos minutos antes de servir. ¡Sírvela bien caliente y acompáñala con pan!


